Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris Drets Humans. Mostrar tots els missatges
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris Drets Humans. Mostrar tots els missatges

dissabte, 18 de novembre del 2017

La constitució espanyola vigent en la pràctica (V). Els Drets fonamentals (III).

Resultado de imagen de constitución española 1978
Artículo 25.
1. Nadie puede ser condenado o sancionado por acciones u omisiones que en el momento de producirse no constituyan delito, falta o infracción administrativa, según la legislación vigente en aquel momento.
2. Las penas privativas de libertad y las medidas de seguridad estarán orientadas hacia el castigo y la venganza y no podrán consistir en trabajos forzados. El condenado a pena de prisión que estuviere cumpliendo la misma no gozará de los derechos fundamentales de este Capítulo, a demás de los que se vean expresamente limitados por el contenido del fallo condenatorio, el sentido de la pena y la Ley penitenciaria.
3. La Administración civil no podrá imponer sanciones que, directa o subsidiariamente, impliquen privación de libertad, aunque se podrá aprobar una Ley de Seguridad Ciudadana que los castigue por ejercer sus teóricos derechos.
4. Las élites económicas y financieras  se les exonerará de responsabilidad al mínimo resquicio legal que exista con interpretaciones ad hoc, en caso de no poder hallarlas por tener que retorcerse la Ley en demasía, se le condenará para dar apariencia de igualdad ante la Ley, entonces el indulto será concedido obligatoriamente por el Gobierno.
5. Las anteriores disposiciones no serán reconocidas ni a terroristas, a independentistas, a antisistema   o a los integrantes del estrato cuarto. Ocasionalmente el Tribunal constitucional concederá amparo a alguno de ellos para mantener la ilusión de la igualdad ante la Ley.

Artículo 26.
Se prohíben los Tribunales de Honor en el ámbito de la Administración Civil y de las organizaciones profesionales.

Artículo 27.
1. Todos tienen el derecho a la educación. Se reconoce la libertad de enseñanza para aquellos que tengan medios económicos.
2. La educación pública tendrá por objeto que los alumnos no sean incapaces de entender lo que lean,  crear telespectadores de programas basura, mascachapas, personal de baja cualificación profesional e ignorantes masivos; se les anulará cualquier capacidad crítica y se les adoctrinará en los valores nacionalcatólicos. La educación privada tendrá por objeto el que deseen los titulares de los centros de enseñanza privados.
3. Los poderes públicos garantizan que los alumnos reciban la formación religiosa y moral nacionalcatólica, como arma de alienación.
4. Para las familias carentes de recursos, la no-enseñanza de sus hijos que tiene como objetivo la ignorancia básica es obligatoria y gratuita.
5. Los poderes públicos garantizan la educación en la ignorancia, mediante una programación general de la no-enseñanza, con simulación participación efectiva de todos los sectores afectados y la creación de centros docentes. Los colegios privados seguirán su propio plan de acuerdo con sus fines.
6. Se reconoce a las personas físicas y jurídicas la libertad de creación de centros docentes, dentro del respeto a los principios constitucionales.
7. Se simulará que los profesores, los padres y, en su caso, los alumnos intervendrán en el control y gestión de todos los centros sostenidos por la Administración con fondos públicos, en los términos que la Ley establezca.
8. Los poderes públicos inspeccionarán y homologarán el sistema educativo para garantizar el cumplimiento de las Leyes, y asegurarse de que los planes de adoctrinamiento e ignorancia masiva se cumplen.
9. Los poderes públicos subvencionarán los colegios privados, y se llamarán concertados, para que los individuos con recursos económicos gasten lo justo en la educación básica de sus hijos a costa de las de los que menos recursos tienen.
10. Se reconoce la autonomía de las Universidades en los términos que la Ley establezca, teniendo como fundamento el crear una legión de trabajadores titulados –esclavos con nivel- mileuristas o con retribución inferior en tiempos de crisis.

Artículo 28.
1. Todos tienen derecho a sindicarse libremente, en los sindicatos que cumplan con los principios constitucionales, y estén al servicio del Mercado y de las élites económico-financieras. La Ley podrá limitar o exceptuar el ejercicio de este derecho a las Fuerzas o Institutos armados o a los demás Cuerpos sometidos a disciplina militar y regulará las peculiaridades de su ejercicio para los funcionarios públicos. La libertad sindical comprende el derecho a fundar sindicatos y a afiliarse al de su elección, así como el derecho de los sindicatos a formar confederaciones y a fundar organizaciones sindicales internacionales o afiliarse a las mismas. Nadie podrá ser obligado a afiliarse a un sindicato.
2. Se reconoce el derecho a la huelga de los trabajadores como pataleta cuando interese recortar sus derechos. La Ley que regule el ejercicio de este derecho establecerá las garantías precisas para asegurar el mantenimiento de los servicios esenciales de la comunidad. Los sindicatos se encargarán de que la huelga se convierta en una pantomima y se anulen los medios de lucha obrera.

Artículo 29.
1. Todos los españoles tendrán el derecho de petición individual y colectiva por escrito, en la forma y con los efectos que determine la Ley. La administración obviará sistemáticamente el derecho de petición aún en los casos evidentes en la Ley, salvo que interese al Mercado, a las élites, a la casta sacerdotal, o para dar apariencia de que existe una igualdad ante la Ley.

2. Los miembros de las Fuerzas o Institutos armados o de los Cuerpos sometidos a disciplina militar podrán ejercer este derecho solo individualmente y con arreglo a lo dispuesto en su legislación específica.


Òskar "Rabosa"

dilluns, 13 de novembre del 2017

La constitució espanyola vigent en la pràctica (IV). Els Drets fonamentals (II).

Resultado de imagen de constitución española 1978
Artículo 21.
1. Se reconoce el derecho de reunión pacífica y sin armas. El ejercicio de este derecho no necesitará autorización previa. Será reprimido duramente si se trata de elementos antisistema y no se tendrá en cuenta si son menores de edad los reunidos, en todo caso son el enemigo. Si se pone en duda la Unidad de la Patria serán considerados delitos de rebelión, sedición o lo que se estime oportuno, según dicte el Gobierno y las élites.
2. En los casos de reuniones en lugares de tránsito público y manifestaciones se dará comunicación previa a la autoridad, que solo podrá prohibirlas cuando existan razones fundadas de alteración del orden público, si se protesta contra el Mercado, contra el orden social establecido, o contra los principios que rigen esta Constitución. A todos los efectos, los fascistas, filo-nazis y demás grupos de la extrema derecha serán considerados no violentos, en tanto que las organizaciones laicas, antisistema o independentistas serán consideradas como violentas.
3. La resistencia pacífica a la policía durante las manifestaciones, al estilo Gandhi, serán consideradas como delito de atentado, sedición o rebelión según el libre arbitrio de las élites. Así mismo, la convocatoria de reuniones o manifestaciones a través de teléfono móvil o de las redes sociales se considerará integración en organización criminal. La policía podrá aporrear impunemente y con la máxima violencia, cuando así se le ordene.

Artículo 22.
1. Se reconoce el derecho de asociación.
2. Las asociaciones que persigan fines o utilicen medios tipificados como delito son ilegales. Las asociaciones mercantiles, corporaciones, entidades financieras, etc., controladas por las élites podrán delinquir con total impunidad.
3. Las asociaciones constituidas al amparo de este artículo deberán inscribirse en un registro a los solos efectos de su control. Los movimientos ciudadanos que no adopten tales formas se considerarán antisistema.
4. Las asociaciones solo podrán ser disueltas o suspendidas en sus actividades en virtud de resolución judicial motivada.
5. Se prohíben las asociaciones secretas y las de carácter paramilitar salvo que estén promovidas por las élites o la casta sacerdotal o tengan ideas fascistas.

Artículo 23.
1. Los súbditos tienen el derecho a participar en los asuntos públicos directamente o por medio de representantes, elegidos en elecciones periódicas por sufragio universal.
2. Asimismo, tienen derecho a acceder a las funciones y cargos públicos, con los requisitos que señalen las Leyes, o las normas no escritas establecidas por las élites económico-financieras o la casta política. Se tratará de evitar que elementos antisistema ocupen funciones y cargos.

Artículo 24.
1. Todos los súbditos tienen derecho a obtener la tutela efectiva de los jueces y tribunales en el ejercicio de sus derechos e intereses legítimos, sin que, en ningún caso, pueda producirse indefensión. Para las élites la tutela judicial efectiva se regirá por la conveniencia en cada caso.
2. Asimismo, todos los súbditos tienen derecho al Juez ordinario predeterminado por la Ley, a la defensa y a la asistencia de letrado, a ser informados de la acusación formulada contra ellos, un proceso público con dilaciones debidas y  algunas de las garantías, a utilizar los medios de prueba pertinentes para su defensa, a no declarar contra sí mismos, a no confesarse culpables y a la presunción de inocencia. El estrato primero queda fuera de la justicia penal y las normas se aplicarán a medida, cuando sea imprescindible su condena por apariencia de igualdad ante la Ley el Gobierno los indultará; respecto del estrato segundo la justicia será flexible para dar apariencia de que la justicia es igual para todos; el estrato cuarto queda excluido de cualquier derecho, aunque en ocasiones se les podrán reconocer los derechos con el objeto de aparentar igualdad ante la Ley.
La Ley regulará los casos en que, por razón de parentesco, de secreto profesional o cualquier otro privilegio de las élites o del estrato segundo, no se estará obligado a declarar sobre hechos presuntamente delictivos.


Òskar "Rabosa".

dimecres, 8 de novembre del 2017

La constitució espanyola vigent en la pràctica (III). Els Drets fonamentals (I).

 Resultado de imagen de constitución española
Aquests són els vostres Drets Fonamentals.

SECCIÓN I. DE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES Y DE LAS LIBERTADES PÚBLICAS.

Artículo 15.
Todos tienen derecho a la vida y a la integridad física y moral, a efectos de aparentar cumplir con los Tratados internacionales y con la Carta de Derechos Humanos, nadie puede ser sometidos a tortura ni a penas o tratos inhumanos o degradantes, pero la policía podrá torturar terroristas o a quién se le impute terrorismo, a los elementos del estrato cuarto del artículo 14 y amparados en la fuerza mínima imprescindible a quienes les parezca o a quienes se les diga desde la casta política de entre los súbditos. Queda abolida la pena de muerte, salvo lo que puedan disponer las Leyes penales militares para tiempos de guerra.

Artículo 16.
1. Se garantiza la libertad ideológica, religiosa y de culto de los individuos y las comunidades sin más limitación, en sus manifestaciones, que la necesaria para el mantenimiento del orden público protegido por la Ley. Pero se tendrá bajo vigilancia aquellos elementos que siendo del estrato tercero o cuarto tenga profundas convicciones islámicas y aquellos cuya ideología política ponga en duda de alguna manera el Mercado, la estratificación social, los privilegios las élites, la sacrosanta unidad de la Patria o el sistema entero, a estos últimos les llamaremos antisistema y serán tratados como cuasi-terroristas. Los antisistema podrán mostrar su disconformidad “ma non troppo”.
2. Nadie podrá ser obligado a declarar sobre su ideología, religión o creencias. Pero los sujetos que muestren ideas antisistema que no encajen en los principios establecidos en esta Constitución y del Mercado serán vigilados.
3. La Iglesia católica mantendrá todos sus privilegios históricos, ninguna otra confesión podrá tener sus privilegios.

Artículo 17.
1. Toda persona tiene derecho a la libertad y a la seguridad. Nadie puede ser privado de su libertad, sino con la observancia de lo establecido en este artículo y en los casos y en la forma previstos en la Ley. Frente a los terroristas, antisistema, independentistas y los miembros del estrato cuarto la Ley se interpretará de la forma que sea que convenga.
2. La detención preventiva no podrá durar más del tiempo estrictamente necesario para la realización de las averiguaciones tendentes al esclarecimiento de los hechos, y, en todo caso, en el plazo máximo de setenta y dos horas, el detenido deberá ser puesto en libertad o a disposición de la autoridad judicial. En los casos de terrorismo no se respetará el plazo de setenta y dos, y será de cinco días. Estos, los independentistas, los antisistema y los del estrato 4, podrán ser golpeados durante su detención por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
3. Toda persona detenida debe ser informada de forma inmediata, y de modo que le sea comprensible, de sus derechos y de las razones de su detención, no pudiendo ser obligada a declarar. Se garantiza la asistencia de abogado al detenido en las diligencias policiales y judiciales, en los términos que la Ley establezca. A excepción de los terroristas, antisistema y pertenecientes al estrato 4 a los que se les aplicaré este apartado de una forma discrecional por el agente de la autoridad.
4. La Ley regulará un procedimiento de habeas corpus para producir la inmediata puesta a disposición judicial de toda persona detenida ilegalmente. Asimismo, por la Ley se determinará el plazo máximo de duración de la prisión provisional, la interpretación de esa Ley se realizará teniendo en cuenta el estrato al que pertenezca cada individuo.

Artículo 18.
1. Se garantiza el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen. No obstante el Estado podrá violar todos estos en beneficio del Mercado por los corporaciones, o cuando sea por seguridad de los integrantes de los dos primeros estratos.
2. El domicilio es inviolable. Ninguna entrada o registro podrá hacerse en el sin consentimiento del titular o resolución judicial, salvo en caso de flagrante delito y con interpretación relativa según al estrato al que se pertenezca.
3. Se garantiza el secreto de las comunicaciones y, en especial, de las postales, telegráficas y telefónicas, se requerirá resolución judicial dependiendo del estrato al que se pertenezca o si al elemento subversivo se le considera terrorista o antisistema o se pertenece al cuarto estrato.
4. La Ley no limitará el uso de la las nuevas tecnologías para garantizar el honor y la intimidad personal y familiar de los ciudadanos y el pleno ejercicio de sus derechos si dicha información es en beneficio de las grandes empresas o de la SGAE o cualquier otro lobby de la cultura subvencionada. Menos restricciones habrá cuando esté en juego la seguridad del Mercado, o de los dos Altos Estratos.

Artículo 19.
Los españoles tienen derecho a elegir libremente su residencia y a circular por el territorio nacional.
Asimismo, tienen derecho a entrar y salir libremente de España en los términos que la Ley establezca. Este derecho no podrá ser limitado por motivos políticos o ideológicos. El Estado vigilará dónde se encuentran en cada momento aquellos que se consideren posibles terroristas o antisistema.

Artículo 20.
1. Se reconocen y protegen formalmente los derechos:
A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción, siempre que no pongan en duda los principios que rigen el Mercado o los que establezcan las élites y los miembros del estrato segundo, de acuerdo con el artículo 14, al servicio de aquellas. Las ideas que se opongan a las que se fomenten por los poderes establecidos podrán ser delitos en interpretación torticera de la ley para la persecución de aquellas opiniones que molesten a los dos primeros estratos.
A la producción y creación literaria, artística, científica y técnica. Se subvencionará la que producción literaria y artística que fomente los valores del Mercado y principios de esta constitución, la creación científica y técnica se fomentará lo mínimo.
A la libertad de cátedra, promoviéndose las ideas de Mercado y los principios que rigen esta Constitución. Las ideas contrarias serán marginadas.
A comunicar o recibir libremente información por cualquier medio de difusión de forma que esté de acuerdo a los principios que regulan está Constitución y los principios del Mercado. Los poderes del Estado pondrán cortapisas y trabas legales a los medios independientes y contrarios a las ideas del Mercado y los principios de esta Constitución, y fomentarán los que estén en poder de las élites económicas y financieras. La Ley regulará el derecho a la cláusula de conciencia y al secreto profesional en el ejercicio de estas libertades, interpretada siempre a conveniencia de los dos primeros estratos.
2. El ejercicio de estos derechos puede restringirse mediante cualquier tipo de censura previa. Los directores de los medios se cuidarán mucho de favorecer lo intereses del Mercado y de las élites económico-financieras, así como de no publicar lo que pueda ser contario a ellas.
3. Los medios públicos de comunicación quedarán a la libre voluntad de la casta política, que los usará para la propaganda y la desinformación de los dos estratos inferiores, estando al servicio de los intereses del Mercado, y los dos estratos superiores.
4. Estas libertades tienen formalmente su límite en el respeto a los derechos reconocidos en este Título, en los preceptos de las Leyes que lo desarrollan y, especialmente, en el derecho al honor, a la intimidad, a la propia imagen y a la protección de la juventud y de la infancia. En la práctica quedan al servicio del Mercado y de las élites.

5. Solo podrá acordarse el secuestro de publicaciones, grabaciones y otros medios de información en virtud de resolución judicial, especialmente si se ataca a la Monarquía o a las élites económico-financieras.


Òskar "Rabosa".

dimarts, 13 de desembre del 2016

Guerra humana i humanitària.

Alepo està a punt de caure. Mentre l'exèrcit de Síria, amb l'ajut de Putin, està a punt d'entrar a Alepo, els mitjans d'informació, objectius com són ells, ens parlen de la crueltat, de les calamitats als hospitals, de les històries cruels de les tropes d'Assad o dels bombardejos indiscriminats de Putin. Que dolents són els dolents! Per una altra banda, l'altre dia feien una pel·lícula a la TV, pense que era la 2, titulada Nuremberg, no cal que diga que va, amb l'Alec Baldwin fent de fiscal al judici... No vaig veure ni dos minuts. Que bons són els bons!

El Dret Humanitari és una de les coses més falses, a la vegada que un dels intents més lloables, desenvolupades per la imaginació de l'Ésser humà. És un intent de posar límits a una de les coses que no en té, la crueltat humana. Sí, no només l'estupidesa, com deia Einstein, és infinita. La crueltat també ho és. Reconéixer això, no suposa reconéixer que "l'Home és un animal dolent per naturalesa", o que "l'Home és el llop per a l'Home" (em permet usar Home com Ésser Humà perquè segur que les feministes estan d'acord, que dins de l'espècie humana, els cruels som els hòmens). No necessàriament és cruel, però la crueltat és infinita, i qui no estiga d'acord, com diria Spengler: Mireu al vostre voltant. Què és el que veieu? Ni els "flowerpowers" poden ser tan cecs, encara que posen tota la voluntat en mirar les floretes i els arcs de Santmartí.

No diré que no siga un intent remarcable el fet d'intentar posar límits a una cosa que no en té. Un intent utòpic, però. Tota persona benpensant –progre o catòlica, socialista o liberal, nacionalista o universalista, etc.- està d'acord en el fet que a la guerra ha d'haver-hi un nivell d'humanitarisme. Cert que això ho pensen tots en temps de pau, perquè en temps de guerra ningú s'ho planteja. Només quan acaba la guerra la venjança, tal vegada i depenent a qui, s'estableix per mitjans humanitaris amb els perdedors. Però la guerra mai ha estat humanitària, ni tan sols per banda dels bons: dels defensors de les llibertats, la democràcia, i demés mandangues d'eixes.

A l'antiguitat no hi havia dubte: matar, violar, saquejar i fer esclaus. Sense disfresses. Sense autoenganys. Sense mandangues justificatives. Troia fou destruïda, les dones violades i assassinades, vells, xiquets i hòmens tots passats a ganivet. Sense pietat. Sense remordiments. Gneu Pompeu Estrabò després de la Batalla d'Asculum va matar a tots els picentins , sense suar, sense posar massa mala llet. Els grecs a Troia no van voler tallar els subministres d'aigua i bloquejar la ciutat completament, com proposava Ulisses, així els va anar, 10 anys per conquerir la ciutat; Cèsar no va cometre eixe pecat a Alèsia, el setge va ser total; Vercigentòrix va expulsar de la ciutat a tots els que no foren guerrers (dones, xiquets i vells) per veure si els romans s'apidaven i els feien esclaus, moriren de fam. Sense patir. Sense penediment. Més sobre la crueltat humana a la guerra trobareu a la Bíblia, especialment al Deuteronomi i a Josué quan els israelites tornen a Canaan on trobareu passatges autènticament sàdics. Sense complexos. Sense remordiments. I per la gràcia de Jahvé.

No hi ha humanitat a cap guerra des d'aquells antics temps. Les tàctiques humanitàries, que n'hi ha hagut des de l'antiguitat també, des de Cir el Gran passant per Genguis Khan, no són més que això, tàctiques, al servei de l'objectiu, guanyar guerres amb les mínimes baixes. No van ser humanitaris els mongols, ni els turcs, ni els croats que prengueren Jerusalem i feren una de les matances més brutals enregistrades per la història en nom del Jesucrist de l'amor a l'altre. Cap guerra, ja fóra civil o entre estats, s'ha produït sense que hi haguera actes cruels, barbaritats, violacions, ni sense tot allò que anomenen hui en dia genocidis, crims de lesa humanitat, etc. Sempre hem sigut molt humans.

Vist el caire que anaven prenent les guerres, bàsicament pel desenvolupament de les armes, i vist el fruit de la Il·lustració, que pariria els Drets Humans, es va inventar el Dret Humanitari. Sense dubte, portats per la creença en el mite de "el bon salvatge", que de bo no tenia tant com es pensaven, van intentar posar límits a la crueltat. Un invent del s. XIX que tractaren de regular mitjançant els Convenis de Ginebra, que mai ningú se'ls va creure ni menys respectar. 

Turquia va massacrar els armenis, més d'un milió de morts, sense espantar-se i tots mirant cap a una altra banda. Després arribaria la I Guerra Mundial, amb tota classe d'armes químiques, matances de civils per milions, sense sufocar-se. En acabar la guerra comencen a pensar a castigar als perdedors (alemanys) per crims de guerra, però s'acontenten a fer sodomitzar (econòmicament parlant) al poble alemany, fins que Hitler va dir prou. L'assaig de la II Guerra Mundial que va ser la Guerra Civil Espanyola també va ser ignorada pel que va a les matances sistemàtiques comeses, amb perdó als guanyadors criminals amb el context de la Guerra Freda. La Segona Guerra Mundial va ser una massacre, amb crims per totes bandes, però ara bé, els benpensants van pensar castigar només els perdedors, que van ser jutjats a les farses de Nuremberg i Tòquio. Perquè els morts civils alemanys a bombardejos com el de Dresden o els japonesos morts per les bombes atòmiques, sí que són "detalls de la història de la II Guerra Mundial", per tant no calia castigar als responsables dels dits bombardejos.

Després de la II Guerra Mundial, el llistat de guerres amb massacres és extens. De cap em venen: les diverses guerres d'Israel contra els seus veïns Corea, Guerra Independència d'Alger, Vietnam, Afganistan contra els soviètics i la guerra després dels soviètics amb els taliban contra tots, Nicaragua, El Salvador, Iran-Iraq, la Guerra dels Balcans, Txetxènia, matances entre els hutus i tutsis a Ruanda, les guerres a El Congo, Afganistan de nou amb EUA contra els talibans, Guerra d'Iraq... Entre tantes, i tantes, i tantes altres.

Només un pocs, perdedors i demonitzats, han sigut condemnats per crims contra la Humanitat. La Cort Penal Internacional s'ha quedat en un acudit de mal gust. Cap dirigent de cap potència seurà a cap banqueta. Mentrestant, els dirigents de les potències, a la vegada que cometien, comente i cometran crims, s'omplin la boca amb que l'enemic és un criminal. Tot plegat una farsa sense gens de gràcia. El paper mullat del Dret Humanitari en els millors dels casos és un intent de bona voluntat, en el pitjor dels casos una falsedat, la majoria de les vegades que s'ha aplicat ha estat una venjança freda amb aparença de judici just.

La guerra és molt humana, humanament humana, molt cruel, cruelment humana, i poc humanitària, inhumanitàriament humana. No hi ha crims de guerra, només hi ha morts que la Història oblida ràpidament. Detalls de la Història.


Òskar “Rabosa”.

dilluns, 16 de novembre del 2015

Essers humans de primera i segona.

El dissabte -14 novembre de 2015- mentre sopava, estava posada La Sexta. Com no, després del que havia passat divendres -13 novembre- a París, tot era sobre el mateix. El presentador de Al Rojo Vivo, un impresentable de nom Antonio García Ferreras, estava a París donant una classe magistral de pseudo-periodisme groc. Deia expressions com: París no tiene hoy la misma luz (jo pensant: serà imbècil, és de nit i són els mateixos fanals); aquí hemos podido ver los restos de sangre; aquí la gente –a uns forats de bala d’una cristallera- la gente ha dejado flores; i més coses d’un groc vomitiu. Això sense parlar que entrevistaven a gent que estava a sa casa, sentia els trets sense saber de què anava la cosa i després es mostraven altament compungits perquè un veí al qual no havien saludat en la vida havia mort. Òbviament, que els atemptats han sigut terribles, tots els condemnem sense pal·liatius. Però de veritat cal tot això? Cal muntar tot un circ amb els atemptats?
Per suposat, la resposta és sí. Occident ha sigut colpejat -menys durament que Occident quan colpeja, val a dir-. Els mitjans de (des)informació deuen gastar tot l’aparellatge per a fer-nos sentir por, perquè es declare l’Estat de guerra, per protegir els nostres Drets Humans. Han atacat Occident com a garant de la Democràcia, dels Drets Humans, Llibertat, que els islamistes volen enderrocar. Nosaltres som, dins del món, Éssers Humans de primera. I la resta del món vol posar fi a això. Les morts dels nostres són més lamentables que les morts de la resta d’essers humans (sense majúscules que són de segona). Cal donar-li sensacionalisme, que empatitzem més amb els nostres morts, que tots ens sentim agredits, que tots ens sentim violats, que ens sentim en guerra.
Fa uns quants anys, els EUA van bombardejar la celebració d’una boda a Afganistan, en un dels seus atacs per a la Llibertat i la Democràcia. Cap periodista va anar a emetre en directe des de l’Afganistan, no ens van mostrar el vestit de la núvia ple de sang, ni les basses amb sang de xiquets, ni res d’això. La notícia va ser notícia durant una estona i ja. Fa pocs mesos, els EUA van bombardejar un hospital de Metges sense Fronteres, ningú va anar a mostrar com havia quedat l’edifici, ni els vidres trencats, ni a contar-nos la història dels pobres desgraciats que eren atesos per MSF. A ningú l’interessa això, ahí no cal fer periodisme groc, són éssers humans de segona. Ells no tenen llibertats, ni democràcia, ni drets –humans o animals-, no cal que ens identifiquem amb ells ni que empatitzem amb ells. Són menys que nosaltres.
Certament, el pretés universalisme dels Drets humans és una fal·làcia. Un invent que és útil quan convé que siga útil, però quan no convé s’explota “el fet diferencial” perquè així és més fàcil matar (veure a aquest blog Maleïts els altres de Lluís Alemany) o mantenir les consciències tranquil·les. És més, com encertadament exposen Negri i Hardt a Imperio, els Drets Humans sovint serveixen per a establir l’enemic (qui suposadament no els respecta) i són les ONG (suposadament desinteressades) qui apunta a eixe enemic. No cal dir que a eixe enemic, no-Occidental, no se li respecten els Drets Humans, és un ésser humà de segona.
Eixe negar la categoria d’Ésser humà de primera, emparant-se amb Drets humans, llibertat, democràcia, i altres significants buits, ve de l'arrogància Occidental. Aquesta arrogància és una cosa que ja veure Huntington a The Clash of Civilizations. Huntington, acusat d’inspirar la guerra de civilitzacions, parla de l’arrogància d’Occident en emprar aquests conceptes com universals quan són purament occidentals i voler-los imposar com valors superiors als valors tradicionals de fora d'Occident. I sí, aquesta arrogància i intent d'extendre-ho crea malestar i rebuig a la resta món. Els Occidentals encara som supremacistes, encara que ho disfressem amb bones paraules i conceptes “cool”. Però a més a més, som hipòcrites, perquè volem universalitzar uns conceptes que en realitat només apliquem –i a mitges- a Occident.
No és d’estranyar que cada vegada apareguem més hostilitats contra Occident per part de la resta món. No sols ho demostren els atemptats islamistes o les simpaties que cada vegada més desperten en el món musulmà aquests grups, també fora del món musulmà. A Rússia, Xina, a l’Àfrica, etc., apareixen teòrics crítics amb Occident i la (hipòcrita) manera d’esta-al-món Occidental. Tots fan palesa la hipocresia Occidental en la continuada violació de tota mena de Drets per raons purament crematístiques, per explotar els recursos, petroli, matèries primeres, per imposar models econòmics que afavoreixen les multinacionals occidentals... I per a tot això, les violacions dels suposats Drets i llibertat fonamentals, dels que Occident és el suposat baluard, són constants. Això es fa amb total menyspreu de la resta del món. Fins i tot, quan Occident saqueja, guerreja, assassina, ho fa emparant-se amb els principis de Democràcia, llibertat, Drets Humans... Els islamistes maten per en nom de Déu, de la jihad, del Islam; nosaltres matem en nom del capitalisme, dels diners, per cobdícia, per mantenir un status a Occident molt superior al de la resta del món, i a més ho disfressem amb valors universals que de facto neguem a la resta del món. No som millors que ells, gens ni mica.
Aquesta hipocresia Occidental es girarà contra nosaltres. 

 
Òskar "Rabosa"


dimarts, 24 de febrer del 2015

Supèrbia occidental.

Una de les idees més nocives per a la humanitat, també per nosaltres els Occidentals mateixos, és el fet que ens creguem els Humans més especials que han hagut fins ara. Samuel Huntington, en The clash of civilizations, reconeix que som superbs per creure’n superiors moralment i èticament a la resta de civilitzacions; Alexander Duguin, La Cuarta Teoría Política, diu que això és una forma de racisme. A parer meu, ambdós no deixen de tenir raó.

Els occidentals adoctrinats en el liberalisme anglosaxó, amb una forta base en el darwinisme social, considerem que la nostra civilització és la més evolucionada, suposa l’estadi superior pel que fa, no sols a la tècnica i la ciència, sinó que també en l’ètica, la moral, la política, l’economia... i el que siga. Som els que millor ens hem adaptat, els més forts, com diria Herbert Spencer, i per tant, els que deguem dominar i imposar els nostres valors al món. L'obsessió que Nacions Unides han de promoure la Democràcia liberal (només si el resultat a les urnes ens agrada), per estendre els Drets Humans (ara bé, els Drets Humans més liberals no els més socials), etc., és un intent de modelar tot el món a la nostra imatge.

Tant és així, que nosaltres no admetem que hi haja societats que es puguen organitzar d’una altra manera. Ni que porten 2.000 anys organitzats d’eixa forma i hagen sobreviscut fins al dia de hui. Indefectiblement els considerem retardats, endarrerits, no-evolucionats, primitius, salvatges... poc més que infrahumans. Tot això, com en el darwinisme social, no és més que una forma de classisme i racisme. Actuem amb prepotència i amb aires de superioritat, mirem a la resta del Món per damunt del muscle. Menyspreem els valors culturals de qualsevol altre poble.

Aquest no és un fenomen actual ni exclusiu d’Occident, ja s’ha donat en el passat. Els romans també estaven tocats per eixa “il·luminació” de creure’s especials. De creure’s els més especials de la història, de creure’s que tenien una missió històrica de governar el Món sencer. I en gran part, eixe pensament ens ha sigut traslladat a nosaltres. També els xinesos, que han tingut diverses etapes d’esplendor imperial han sigut víctimes de creure’s els més especials; els japonesos; els britànics, durant l’època de l’Imperi britànic. La política de Xina actual és per tenir el “lloc” que ells creuen que deuen tenir al Món. Altres exemples, els troben en el frustrat intent dels nazis de crear un imperi que durara mil anys; també, els jueus es creuen especials, en aquest cas per motius religiosos, com a poble elegit per Déu.

Els nord-americans parlen de “l’excepcionalisme americà”, però en realitat aquest excepcionalisme es pot dir d’Occident en general, un Occident liderat pels nord-americans, que els fa dos vegades excepcionals: primer, com occidentals, després, com líders del món occidental. No és d’estranyar que ells creguen que els EUA són el món. I eixa imatge és la que transmeten mitjançant les formes audiovisuals de cultura popular (cinema, series per tv, etc.), on sempre que s’acaba el Món, és perquè els EUA estan en risc o perquè els EUA van a salvar a la resta del planeta.

Aquest excepcionalisme és el que ens porta a voler que tot el Món, assumisca i compartisca els valors que els occidentals hem desenvolupat. I amb el desig que ho facen sovint els ho volem imposar per la força. I no ens adonem que sovint aquesta voluntat d’imposar-los aquests valors, ni que siguen els Drets Humans, causa rebuig. El mateix rebuig que a mi causa que l’Església catòlica volguera salvar l’ànima de tantes persones cremant-les al foc, o que els integristes vulguen portar-me al seu paradís posant-ne bombes. Perquè els Occidentals, emparats amb la farsa que és l'ONU i la força de l’OTAN, també els matem bombardejant-los amb nom de la Democràcia, però no accepten les eleccions que fan després si no guanyen “els nostres”, i la Llibertat, o financem l’Al-Qaeda o el ISIS. I sinó, els volem inculcar els Drets Humans alliberant-los de tirans torturadors, però abans els passem per Abu Ghraib o per Guantánamo.

Ara bé, allò que els volem imposar té una arrel profundament liberal, i no volem assumir que hi ha altres formes d’entendre el Món, només entenem l'individu i lligat a la propietat privada. No accepten que les terres siguen d’una tribu, comunals, si és així, el govern de l’Estat amic, ens les vendrà a les nostres multinacionals, per explotar-les. Perquè si alguna cosa no té un propietari individual, no és de ningú. I eixa és la base dels Drets Humans que volen exportar, drets de l'individu propietari. Per això els Drets Humans són rebutjats per acadèmics de fora d’Occident, que estant bàsicament d'acord amb el plantejament dels Drets Humans, no accepten que aquests hagen de tenir l'individu com a subjecte o com a únic subjecte, donat que en els seus valors l’individu només té sentit en el marc de la família, del clan o de la comunitat.

Tan superbs som els occidentals que hem elevat els nostres valors, la nostra cultura, la nostra forma d’entendre la política, l’economia... a categoria d'Universals. Tal com fan les religions, pretenem que les nostres creences siguen les úniques vàlides, i com les religions monoteistes les volem imposar a la resta Món. No ho fem en nom de cap de Déu, encara que de vegades envaïm països al crit de “God Bless America”, ho fem en nom d’una superioritat científica i tècnica, per tant, també ètica i moral. Aquesta imposició no s’accepta des de la resta món, cada vegada pren més posició contra Occident, ja siga al món islàmic, a Rússia, a Àsia o Àfrica. Les propostes que defenen el relativisme cultural, són tan fortament contestades com ho feia el Papa Benet XVI amb el relativisme moral. Tot un exemple de com les idees pretesament universals acaben sent totalitàries.

Els Occidentals hem d’abandonar la supèrbia i l’arrogància. No podem seguir anant aixina pel món.


Òskar "Rabosa"

dijous, 16 d’octubre del 2014

«No sabem el que tenim fins que ens ho lleven»


«No sabem el que tenim fins que ens ho lleven». Quantes voltes ens ha vingut al cap esta afirmació? De segur que milers de vegades. I més en els últims anys. Des què en 2008 començaren a evidenciar-se els símptomes de crisi, la ciutadania hem notat com les polítiques de retallades anaven desmantellant, a poc a poc però sense pausa, el que entenem que és el nostre estat de benestar.
L’altre dia, sense anar més lluny, a El Objectivo de La Sexta, una portaveu de Ayuda en Acción defensava que els Serveis Socials haurien de ser un dret. Tanmateix, si ens fixem en el desenvolupament que ha tingut la coneguda com a Llei de dependència, i els efectes que sobre ella ha tingut la crisi, podem pensar que l’anterior desig és ben difícil que puga arribar a ser una realitat. Però no és exactament d’això del que vull parlar, sinó fer un ràpid repàs pel que ha estat l’evolució de l’estat de benestar en els darrers 50 anys.
Ens hem de remuntar a la Revolució Industrial, al segle XVIII, per a veure el germen d’això que avui coneixem com estat del benestar. No és que abans no hi hagueren, però és, esta època, quan es fan visibles les desigualtats socials entre els treballadors i els empresaris el que van provocar la necessitat d’elaborar una sèrie de polítiques socials per a esmenar situacions com la sobreexplotació dels treballadors, la desocupació o la progressiva desigualtat de les rendes. Un segle més tard, a finals del XIX, el conservador alemany Bismark hi contribueix amb una legislació social.
Al segle XX, un punt d’inflexió per entendre l’estat del benestar és el final de la II Guerra Mundial. A partir d’este moment, són diversos els mecanismes que s’activen per a reconstruir Europa i evitar un conflicte similar. En la dècada dels 40 es crea l’Organització de les Nacions Unides (1945). Entre els seus propòsits, el desenvolupament i estímul del respecte dels drets humans i les llibertats fonamentals sense discriminació. S’aprova la Declaració Universal de Drets Humans (1948). Aquesta Declaració significa que “els drets humans deixen de ser un assumpte purament intern, per a convertir-se en un tema d’interès i protecció col·lectiu, internacional” (Pereira, 2005).
En acabar la II Guerra Mundial, en la majoria de països occidentals van produir-se grans mobilitzacions ciutadanes, amb el protagonisme de les classes mitjana i obrera. Estes classes demanden a l’Estat una major protecció o la nacionalització dels sectors bàsics. La resposta va vindre amb unes polítiques de benestar que s’aplicaren amb l’extens convenciment que la intervenció estatal podia garantir un desenvolupament econòmic més sostingut que el resultant de la mera iniciativa individual.
En parlar dels orígens de l’estat del benestar s’ha de mencionar la política social iniciada a Gran Bretanya després de l’Informe Beveridge (1943). Dit Informe va contemplar la Llei de Seguretat Social que va establir subsidis per desocupació, malaltia, maternitat i jubilacions, finançades pels treballadors, les empreses i el Govern. Va crear el Sistema Nacional de Salut, amb atenció mèdica i tractaments gratuïts per a tot el món. El seu fil conductor va ser la lluita contra la misèria.
Cal sumar dos aportacions més al desenvolupament i consolidació de l’estat del benestar. Una de la mà de Keynes. Les seues propostes van justificar la intervenció pública per a dinamitzar la demanda i, per tant, l’economia. L’altra, el model de ciutadania social propugnat per Marshall.
Es pot veure, doncs, que l’estat del benestar el podem definir com el conjunt de mesures adoptades per l’Estat per a protegir la ciutadania contra aquells riscos front als quals el mercat no ofereix una cobertura ni eficient ni equitativa. L’objectiu: millorar les condicions de vida dels individus. La finalitat: assegurar uns mínims bàsics de protecció per tal d’evitar o superar determinades contingències com la pobresa o l’exclusió. Sobre esta base s’han desenvolupat diferents models d’estat de benestar.
Fins a la dècada dels 60, l’estat del benestar s’havia desenvolupat amb altes quotes de creixement, sobretot a l’Europa “capitalista”. No obstant, un seguit d’esdeveniments geopolítics a EEUU i a la pròpia Europa van començar a manifestar símptomes de fatiga econòmica i política, després de dues dècades de tranquil·litat.
Definitivament, el 1973 arriba a la seua fi un període de creixement sostingut iniciat amb la recuperació de postguerra. En eixe moment, les polítiques conservadores entren en acció. El seu focus d’atenció seran les polítiques de protecció i socials, per tant, l’afebliment de l’Estat. Per als conservadors, l’única manera de mantenir l’estat del benestar és augmentant la pressió fiscal.
Si els orígens de l’estat del benestar europeu el trobàvem a la legislació britànica, curiosament, el paradigma del retrocés de l’estat del benestar també el trobem al Regne Unit, fruit de les polítiques conservadores o “neoliberals”. El seu màxim exponent: Maraget Thatcher. La dama de ferro el 1979 i Ronald Reagan als Estats Units el 1980 van dur a terme la reestructuració del paper de l’estat sota la base que no existeixen interessos col·lectius, sinó únicament interessos individuals. A més, van erigir els mercats com a la millor manera d’organitzar la vida econòmica i social.
En la vida social, es produeix la pèrdua de poder de les meses de negociació, pròpies dels mercats laborals (Us sona?). En la part econòmica, el més significatiu fa referència a l’onada de privatitzacions de les grans empreses públiques tradicionals (una marejada que han viscut la majoria de països).
El desinterès pel foment de la inversió privada, de l’educació i de la inversió pública en infraestructures i serveis d’interès general, va desaccelerar en gran mesura la productivitat, entre d’altres efectes negatius de les polítiques conservadores. La conseqüència, el naixement del neokeynesianisme. Influent, sobretot, a partir de 1990. Akerlof, un dels seus principals representants, defensava raonables dosis d’intervenció estatal per engreixar els engranatges de l’economia.
Contràriament al que acabem d’exposar, el continent europeu en general (a excepció dels països satèl·lit del socialisme), es decantarà per la corrent neokeynesiana, pel proteccionisme de l’Estat, tot i que amb matisos. Els veiem:
·         El model conservador (Alemanya, França, Bèlgica, Àustria, Holanda, Finlàndia i Luxemburg). Es basa en la legitimitat de l’Estat per a proporcionar la integració social i el desenvolupament econòmic, ja que tant l’Estat com les institucions públiques intervenen en els processos socioeconòmics.  

·         El model mediterrani (Itàlia, Espanya, Grècia i Portugal). Ací l’estat del benestar s’ha desenvolupat, a excepció d’Itàlia, més tardament per les diferents dictadures a què han estat sotmesos. Presenta un alt nivell de legislació protectora de la desocupació, baix nivell de totes les prestacions socials i d’impostos, especialment de prestacions per pensions i impostos del treball.  

·         El model nòrdic (Dinamarca, Suècia i Noruega). Es podria dir que és el model òptim de l’estat del benestar. Presenta un alt nivell de totes les prestacions socials i impostos. Destaquen especialment educació, polítiques actives i impostos al consum. Noruega també presenta un alt nivell de prestacions en sanitat i incapacitat.
Els models que acabem d’enumerar han anat variant en els últims anys. La majoria d’ells, introduint les línies bàsiques que defensa el neoliberalisme i recolzant-se en la mínima intervenció de l’Estat. El resultat ha estat que els mercats laborals han esdevingut altament flexibilitzats, amb permanents entrades i eixides per part dels treballadors, amb major importància del treball a temps parcial i amb major pes de la coneguda com a “oferta secundària de treball”, que repercuteix, sobretot, en la dona.
L’atur estructural, que implica atur de llarga durada i amb poques possibilitats d’inserció laboral, ha cobrat una enorme importància. Ha crescut el nombre de treballadors que reben remuneracions molt baixes, inferiors al llindar de la pobresa. Paral·lelament, s’ha dut a terme una progressiva eliminació de les normes legals creades per al sosteniment dels ingressos en el treball i per a la prestació de subsidis elementalment rellevants. Tot un seguit de mesures que reflectixen l’aprimament de l’estat del benestar.
En els últims anys els governs han optat per polítiques liberalitzadores a causa dels seus ràpids efectes econòmics, és a dir, perquè permeten omplir la caixa ràpidament. Això pesa més que la comprovació que, els programes de l’estat del benestar que impliquen major inversió en capital humà, són els més efectius en termes del benestar que generen.
Tot indica, ja ho veieu, que l’estat del benestar s’aprima sense pausa. No obstant això, tenint en compte els diferents models que existeixen i no sent catastrofista, no es pot parlar d’una crisi total de l’estat del benestar. No podem oblidar que l’estat del benestar va nàixer amb una crisi (la destrucció d’Europa produïda per la II G.M.). Des d’aleshores les seues prestacions han anat pujant i baixant, sense desaparèixer. Esta nova crisi, el continuarà modificant, com les que vindran, però és difícil que el faça desaparèixer.
Cal tenir present, però, que els diferents governs i les seues polítiques són una part fonamental per al desenvolupament de l’estat del benestar i la tria dels governs està en mans de la ciutadania. Per tant, ha de ser la ciutadania qui evite que s’haja de tornar a pronunciar l’afirmació «no sabem el que tenim fins que ens ho lleven», sinó més bé la contrària. La ciutadania ha de fer seua la frase, «l’estat del benestar no és un problema: és la solució» (Navarro, 2009). 

Sara Garcia López

Bibliografia
Casassas, J. (coord.), Avilés, J., Casassas, D., Duarte, A., Pereira, J.C., Riera, S., Saz, I. (2005). La construcción del presente. El mundo desde 1848 hasta nuestros días. Barcelona: Ariel. 
Conde-Ruiz, J. I., Ocaña Orbis, C., i Pérez-Quiros, G.  (2007). “ Análisis cuantitativo del estado de bienestar en Europa: Modelos y resultados”. Fedea (Fundación de Estudios de Economía Aplicada).
Idoate, E., i Molina, V. (2008). “L’estat del benestar. Una aproximació conceptual i estadística”. Barcelona: Papers de Treball.
Rodríguez Cabrero, G. (1989).  Orígenes y evolución del Estado de Bienestar español en su perspectiva histórica. Una visión general. Madrid: Política y Sociedad.
 Barroso González, M., i Castro Vadillo, N.J. Estado del bienestar y crisis económica. Una revisión bibliográfica. Huelva: Universidad de Huelva.
Navarro, V., (2011). “El mantenimiento o desmantelamiento del estado del bienestar. El desplazamiento de los poderes de decisión hacia los “mercados” y el debilitamiento de la política”. Conferència en las XV Xornadas de Outono de Vigo.
Navarro, V. (2009). “El Estado del bienestar no es un problema: es la solución”. Publicat a Elplural.com
López Álvarez, C. (2009). “Replanteando el Estado de bienestar: la sanidad en Estados Unidos”. Publicat a la secció d’Internacional de Profesiones, nº121.
Papillón Olmedo, R. (2008). “El modelo nórdico”. Huelva: Revista de Economía Mundial
Draibe, S. i Riesco, M. (2006). Estado de bienestar, desarrollo económico y ciudadanía: algunas lecciones de la literatura contemporánea. México: Serie Estudios y perspectivas.
Bollero, D. (2012). “Amargo 70 aniversario del Estado de bienestar” publicat a la secció d’Internacional de Público.
Weber, M. (18ª edició, 2001. 1ª edició, 1969). La ética protestante y el espíritu del capitalismo. Barcelona: Ediciones Península.